El último clásico entre Real Madrid y Barcelona dejó una grieta que a lo largo de la semana se fue haciendo más grande. La manera como José Mourinho planteó el partido de ida de los cuartos de final de la Copa del Rey, con un sistema muy defensivo que tampoco pudo evitar un nuevo descalabro ante el conjunto culé, trajo una oleada de críticas y varios rumores de que el vestidor blanco se había fracturado.
Y es que la situación del Real Madrid se ha vuelto alarmante. Si bien es cierto que en estos momentos es el mejor equipo de la Liga, con cinco puntos de diferencia sobre el Barcelona, el sabor de este logro se amarga cuando se recuerda que de nueve enfrentamientos que ha tenido con los catalanes, sólo ha ganado uno, entre partidos de Liga, Copa del Rey y Champions, desde la llegada del técnico portugués en la temporada 2010-11.
Precisamente, la única victoria del Madrid de Mou se dio en la Final de la Copa del Rey del año pasado, aunque hoy tal vez el campeón se tenga que despedir de su corona si no logra remontar. En el juego ida, el conjunto blaugrana se impuso 2-1 en el Bernabéu, lo que obliga a los merengues a ganar por dos goles de diferencia.
Aunque la derrota no fue algo novedoso, el sistema de juego defensivo que empleó el portugués puso en tela de juicio su capacidad para enfrentar a Pep, incluso, Mourinho fue silbado el domingo por una parte del público del Santiago Bernabéu.
Sin embargo, Mou prefiere ver lo positivo de su gestión: “Somos líderes con cinco puntos más que el equipo del que dicen que es el mejor del mundo. Cuando llegué aquí, el club tenía la tradición de ser eliminado por equipos de divisiones inferiores y ganamos la Copa del Rey, y por fin ganamos seis partidos de seis en la Champions. Así que no me parece que tengamos tantos problemas como dicen”.
Fiel a su estrategia de minimizar las dificultades, un Mourinho muy lapidario en sus respuestas aseguró que vive “un momento muy bueno” en el Real Madrid. Sobre el ambiente tenso que se vive actualmente en los vestuarios, respondió: “Yo no provoco clanes”.
Así pues, Mourinho se alista para enfrentar una vez más al Barcelona, equipo que se ha convertido en su pesadilla personal y que, probablemente, termine antes de lo pensado su estadía en el Real Madrid, como muchos sectores de la prensa española ya lo afirman. La hora de Mourinho ha llegado.
Barcelona consiguió su pase a las semifinales de la Copa del Rey, ante un cuadro merengue que vendió cara la eliminación con un empate en el Camp Nou
Fuente: La aficion


